MITOS Y REALIDADES DEL BUSINESS COACHING

1° MITO: EL COACHING ASEGURA RESULTADOS

REALIDAD: EL COACHING ES UN PROCESO, LO QUE APORTA VALOR ES EL PROCESO

La pregunta más frecuente que suelen hacer los gerentes de empresas que consideran la posibilidad de usar el coaching dentro de sus organizaciones es: “¿Cómo puedo asegurar que el coaching se reflejará en los resultados de la organización?”. Es obvio que ninguno de nosotros haría una inversión en nuestra empresa si no tuviéramos alguna certeza que esta redundará en resultados concretos.  Lo cierto es que el coaching es un proceso sobre transformación personal a que en la medida que se abren las puertas las nuevas conductas generan  un gran impacto en los resultados estratégicos, comerciales, operacionales y técnicos.  Lo más impactante es cuando el jefe, los pares y los colaboradores del gerente o ejecutivo que está en un proceso de coaching comienzan a ser testigos de cambios genuinos  en la conducta del individuo.

2° MITO: EL COACHING SIRVE PARA DESARROLLAR HABILIDADES

REALIDAD: EL COACHING TRABAJA SOBRE ASPIRACIONES Y REALIDADES, Y OPCIONES DE ACCIÓN, PERO NO PARA DESARROLLAR HABILIDADES.

Las habilidades se pueden adquirir mediante la capacitación en un aula, mediante entrenamiento en línea, mediante la práctica continuada y guiada. Pero el despliegue de la habilidad NO es posible si antes no hay una determinación específica del individuo a ejercer y desplegar esa habilidad. El individuo aún no demuestra en la práctica el dominio de ellas, no porque no  haya aprendido las habilidades, seguramente es que hay algo en su interior que lo bloquea o desincentiva para ejercerlas.  Mediante el coaching, el ejecutivo logra modificar sus creencias que determinan su realidad y movilizar su energía hacia las aspiraciones que ha determinado como su objetivo en el proceso de coaching.

3° MITO: EL COACHING PUEDE SALVAR A UN EMPLEADO DE BAJO DESEMPEÑO

REALIDAD: SI EL PROBLEMA ES DE DESEMPEÑO EL COACHING POCO SIRVE.

Algunos gerentes, desesperados ante el bajo desempeño de un colaborador, están dispuestos a invertir en un proceso de coaching para su pupilo como último esfuerzo antes de tomar la decisión.

Nuestra recomendación es ahórrese ese dinero y salga del empleado. El coaching no debe ser utilizado para tratar de “salvar” a un empleado de desempeño ineficiente. La consecuencia es que el coaching se desprestigia como herramienta gerencial. El coaching demuestra sus mayores bondades con aquellos individuos que necesitan ajustar ciertos rasgos de su comportamiento para cristalizar su potencial en resultados visibles.

4° MITO: CON CINCO (O MENOS) SESIONES DE COACHING  ES  SUFICIENTE

REALIDAD: UN PROCESO TÍPICO, EFECTIVO, DURA ENTRE 15 Y 20 SESIONES.

El proceso de coaching requiere un espacio de tiempo en que el individuo pueda aclarar sus aspiraciones, validarla frente a su situación actual, identificar sus creencias limitantes actuales,

explorar alternativas, probar estas alternativas, tomarse confianza y validar que sí puede ejercer

cambios en sus comportamientos. Los hábitos, los comportamientos humanos están muy asentados en el interior y cambiarlos requiere un  acompañamiento.  Tampoco es recomendable un proceso que se extienda más allá de los seis meses pues puede ser un signo de dependencia en el coach que tampoco es deseable. El coach no se debe convertir en una muleta del ejecutivo que ingresa en un proceso de coaching.

5° MITO: EL COACHING SIRVE PARA MEJORAR LAS VENTAS

REALIDAD: EL LLAMADO COACHING DE VENTAS ES MAS UN ENTRENAMIENTO DE VENTAS QUE UN COACHING EN ESTRICTO SENTIDO.

Hay algunas tendencias del coaching que lo enfocan hacia el mejoramiento del rendimiento de las fuerzas de ventas. El coaching según hemos dicho se trata de conversaciones inspiradoras en las que un profesional, llamado coach, logra que su cliente obtenga sus propias respuestas a los retos que se ha planteado. En la medida que un llamado “coach” acompañe a su cliente y le diga cómo debe enfrentar al cliente y qué debe hacer específicamente para mejorar sus resultados es más un entrenador que un coach. Lo cual no habla mal del entrenador pero sí se sale de la esfera de lo que se considera es el verdadero valor del coaching.

6° MITO: VOY A CONVERTIR A LOS JEFES EN COACHES

REALIDAD: ES MUY DIFÍCIL (AUNQUE NO IMPOSIBLE) CONCILIAR ROLES DE JEFE Y COACH.

Ser jefe y coach al mismo tiempo puede ser algo incompatible, no obstante el jefe siempre puede

adquirir las habilidades necesarias para poder desempeñar un estilo de trabajo más cercano al coaching que no a la subordinación, al clásico ordeno y mando.  La verdad es que las agendas del coach y del jefe son totalmente distintas, mientras que el jefe se enfoca en resultados, el coach se enfoca en el proceso. Mientras que el jefe hace seguimiento, el coach es un tablero de resonancia del cliente.  Mientras que el jefe tiene o suele tener las respuestas a las preguntas del colaborador, el coach tiene preguntas y el cliente es el que tiene las respuestas.

7° MITO: EL COACHING ES UNA ESPECIE DE TERAPIA

REALIDAD: EL COACHING AL CONTRARIO DE LA TERAPIA SE ENFOCA EN EL PRESENTE DEL

INDIVIDUO Y SE PROYECTA AL FUTURO.

Si bien la terapia y el coaching tienen zonas comunes, son más grandes las diferencias que sus

similitudes. Por una parte la terapia psicológica debe ser ejercida por un profesional de la salud, bien sea un psiquiatra, un psicoanalista o un psicólogo clínico. Muchos coaches profesionales de excelente nivel provienen de otras profesiones totalmente distintas. En el coaching no hay un diagnóstico clínico, sólo hay una validación de realidades frente a aspiraciones. Por la misma razón en el coaching no puede haber formulaciones médicas.

8° MITO: “MI FORMA DE HACER COACHING ES LA VERDADERA Y MEJOR.”

REALIDAD: NO HAY UN MODELO ÚNICO DE COACHING, HAY MUCHOS MUY EFECTIVOS

La mayoría de asociaciones y escuelas internacionales no se comprometen con un solo modelo y las directrices que dan son bastante amplias para permitir  serie de tendencias y escuelas, desde el coaching ontológico que se enfoca en la esencia del ser humano y su integración con el universo circundante hasta las escuelas de PNL que trabajan con métodos de cambios de estructura del individuo. Lo importante es que cualquiera que sea la metodología del  coaching se respete siempre al individuo como el experto en su vida/trabajo, como la persona que puede tener sus propias respuestas y que éste encuentre el camino para cerrar sus brechas entre lo que hoy día tiene y lo que aspira lograr.